Alimentación de las abejas con plátano
A las abejas les gusta la fruta y los plátanos. Su uso en apicultura está de moda. ¿Cubre el plátano todas las necesidades nutritivas de las abejas?
Apicultura Biológica y Sanidad Apícola con P. David Quesada
A las abejas les gusta la fruta y los plátanos. Su uso en apicultura está de moda. ¿Cubre el plátano todas las necesidades nutritivas de las abejas?
La alimentación en apicultura ecológica, en general, no está permitida. Te cuento lo que se hace y lo que no se debería hacer ni permitir por los comités de certificación. También vemos las lagunas del reglamento.
Los apicultores alimentando con plátano; Purina fabricando alimento para abejas con sangre de pollo…y Azucarera Iberia metiéndose en el negocio de alimentación en apicultura . ¿Alguien da más? Por favor, que alguien ponga orden
Curso de apicultura en Extremadura. Curso de Apicultura Básica, de introducción al mundo de las abejas. 25 horas lectivas y un buen plantel de profesores para cubrir todas las áreas temáticas.
No solo existe la abeja de la miel, la de los apicultores. Si eres apicultor, no te sientas tan importante ni seas tan engreído como para pensar que tus abejas sostienen el mundo. Existen más de 20.000 especies de abejas, todas importantes, cada una en su ecosistema y nicho ecológico.
Practica una apicultura proactiva. No llegues tarde al manejo de tus abejas.Anticípate.Sé proactivo y no reactivo.
La apicultura es biología apícola aplicada. Pero también un arte. Una combinación de arte y ciencia que nos permite manejar las abejas para obtener de ellas mucho más que miel y picaduras. Descubre el placer de la apicultura, diversión para toda la vida.
Cuando compras láminas de cera para tus colmenas piensas que son de cera pura de abejas. ¿Cómo sabes que no te engañan y te dan otra cosa?
La apicultura en Extremadura, contada por sus protagonistas. Documental producido por Andrés Bernal que transmite a la perfección el amor y la pasión de los protagonistas por el oficio y arte de la apicultura.
Recuerdo perfectamente la gran ilusión y emoción que sentí la primera vez que vi un enjambre colgado y lo capturé. Lo introduje en una colmena vacía que completé con cuadros de cera estampada. A los pocos días volví a revisarlo y… ¡ no estaba ! ¡No podía creerlo! ¡Las abejas se habían marchado! ¡Me quedé sin enjambre y sin mi nueva colmena!